San Pedro |
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“y
sobre esta piedra edificare mi iglesia”
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Simón y su hermano Andrés eran hijos de Jonás y habitaban en la Betsaida, pueblo de la tribu de Nephtali, en la Alta Galilea, junto al lago de Genesareth. Al casarse, Simón fijó su residencia en Cafarnaum, cerca de la boca del río Jordán, en los confines de las tribus de Zabulón y Nephtali. Cuando Jesús comenzó su predicación Simón vivía en este último pueblo con su suegra y su hermano Andrés; ambos eran pescadores y probablemente discípulos de San Juan Bautista. Un día el Bautista vio venir a Jesús y exclamó: "He aquí el cordero de Dios". Andrés pasó el día con él y cuando halló a su hermano Pedro le dijo: "Hemos hallado al Mesías", y le acompañó hacia Jesús, quien dijo: "Tú eres Simón, hijo de Jonás, que serás llamado Cephas" - que en arameo significa piedra o roca inamovible -, dándole a entender su futura condición de cabeza de los apóstoles. De carácter impetuoso y temerario, fue el único que defendió con su espada al Maestro en el Huerto de los Olivos, cuando fue prendido por sus enemigos, si bien pocas horas después lo negó hasta tres veces y lo abandonó durante su pasión y muerte. Una vez recibido el Espíritu Santo el día de Pentecostés, se convirtió en la cabeza de los apóstoles. Fue el primero en defender públicamente a su Maestro. Predicó el Evangelio en Galacia, Bitinia y Capadocia. Presidió el Concilio de Jerusalén. Fue el primer obispo de Antioquía, desde donde se trasladó a Roma, cuya sede ocupó durante veinticinco años. Allí murió en el año 67 - durante la persecución de Nerón -, crucificado con la cabeza hacia abajo porque no se consideraba digno de morir como su Maestro. Escribió dos epístolas a sus evangelizados de Asia y se le considera el primer Papa de la Iglesia, sucesor inmediato de Cristo. Su festividad como apóstol se celebra conjuntamente con la de San Pablo, el día 29 de junio. San Pedro ad vincula: Ad vincula significa entre cadenas. Pedro fue encarcelado por orden de Herodes Agripa para satisfacer al pueblo que pedía su cabeza. Herodes tenía la idea de ejecutar a Pedro después de la Pascua, pero la víspera de la ejecución un ángel del Señor se apareció por la noche a Pedro en su cautiverio y le dijo: "Pedro, levántate, ponte el cinturón, toma tus vestidos y sígueme". Después de oídas estas palabras el apóstol sintió que sus cadenas se aflojaban y caían por tierra uniéndose entre ellas de forma que parecían una sola, y que las puertas de la cárcel se abrían. Pasó por en medio de toda la guardia sin ser visto y milagrosamente salió de la ciudad. Se ignora adónde fue Pedro después de salir de la cárcel; es posible que volviese a Roma, donde escribió su primera carta a las Iglesias que había fundado en Asia, manifestándose a partir de entonces su primacía de modo más evidente. La madre de Eudoxia, hija de Teodosio el Joven y esposa de Valentiniano III, le había mandado a su hija las cadenas que habían servido para retener a San Pedro y que cayeron a las palabras del ángel; según la tradición ella las había recibido de Juvenal, obispo de Jerusalén. Para guardar estas cadenas, Eudoxia hizo levantar un monumento, que hoy es conocido como la basílica de San Pedro ad vincula o eudoxiana, cuya nave central está dividida por veinte columnas, tomadas de un monumento más antiguo. La festividad de San Pedro ad vincula se celebra el primer día de agosto. |